Respuesta a tu comentario II
Ok, Paola. Gracias. Sigo tu consejo y espero que el resultado sea satisfactorio
Fantasías palaciegas
Los gritos de protesta frente al palacio despertaron al presidente. Salió al balcón, y después de algunos minutos, logró calmar a la multitud y dirigirle unas palabras:
—Queridos compatriotas: Entiendo su enojo y lo comparto, créanme. También estoy molesto por esta situación. Lamento no haber escuchado antes sus justas demandas. He despertado. En ocasiones, los gobernantes necesitamos que nos saquen del sueño en el que estamos para darnos cuenta de nuestros olvidos, errores y omisiones y les agradezco que me hicieran ver la realidad. Les prometo que, de ahora en adelante, las cosas cambiarán aquí en palacio.
La multitud, atónita ante aquel giro inesperado, siguió escuchando:
—Señalen todo aquello que amerite corregirse o cambiar. El derecho los asiste—continuó—. Por mi parte, yo también lo haré. Tienen mi eterno agradecimiento y mi compromiso. Buenas noches.
Mientras unos aplaudían y otros silbaban, dio la vuelta y, luego de desaparecer detrás de las cortinas, regresó a la cama. Minutos después despertó sobresaltado.
—¡Ay, Lucrecia! —dijo a su acompañante en turno—¡No sabes! Acabo de tener una pesadilla horrorosa. ¡Soñé que me había vuelto honesto y sincero!
Fantasías palaciegas
Los gritos de protesta frente al palacio despertaron al presidente. Salió al balcón, y después de algunos minutos, logró calmar a la multitud y dirigirle unas palabras:
—Queridos compatriotas: Entiendo su enojo y lo comparto, créanme. También estoy molesto por esta situación. Lamento no haber escuchado antes sus justas demandas. He despertado. En ocasiones, los gobernantes necesitamos que nos saquen del sueño en el que estamos para darnos cuenta de nuestros olvidos, errores y omisiones y les agradezco que me hicieran ver la realidad. Les prometo que, de ahora en adelante, las cosas cambiarán aquí en palacio.
La multitud, atónita ante aquel giro inesperado, siguió escuchando:
—Señalen todo aquello que amerite corregirse o cambiar. El derecho los asiste—continuó—. Por mi parte, yo también lo haré. Tienen mi eterno agradecimiento y mi compromiso. Buenas noches.
Mientras unos aplaudían y otros silbaban, dio la vuelta y, luego de desaparecer detrás de las cortinas, regresó a la cama. Minutos después despertó sobresaltado.
—¡Ay, Lucrecia! —dijo a su acompañante en turno—¡No sabes! Acabo de tener una pesadilla horrorosa. ¡Soñé que me había vuelto honesto y sincero!
Serpico
28 de October de 2021 / 00:50
28 de October de 2021 / 00:50
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