Una severa infección provocada por un tatuaje requirió de cirugía de reconstrucción facial en la paciente. Antes de la operación, ella suplicó al cirujano que pusiera el mayor esmero y que imaginara que quien estaba en la mesa de operaciones era su madre. El médico así lo hizo y creyó no defraudar a su paciente al hacer las suturas de los injertos con ese punto de cruz que tanto le gustaba a su mamá.
Pepe Le Pew
12 de junio de 2021 / 00:46
Arte quirúrgico 12 de junio de 2021 / 00:46
Pepe Le Pew
taller: consideraciones 16 de junio de 2021 / 13:09
carlos bortoni
OK, de acuerdo 21 de junio de 2021 / 02:29
Pepe Le Pew
taller: primera vuelta 21 de junio de 2021 / 11:59
carlos bortoni
Respuesta: primera vuelta 21 de junio de 2021 / 14:20
Pepe Le Pew
taller: segunda vuelta 24 de junio de 2021 / 06:17
carlos bortoni
Respuesta: segunda vuelta 24 de junio de 2021 / 15:54
Pepe Le Pew
 

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