Su miedo no provenía del hecho de estar a un paso de la muerte, sino de no tener idea de a dónde lo llevarían tras su deceso. Si nunca había salido del país y volar le aterraba tanto como la oscuridad o estar en espacios abiertos, la sola idea de tener que viajar a través del las inmensidades del negro universo por toda la eternidad, era horrorosa. Más aun que saber que pronto habitaría un ataúd a dos metros bajo tierra.
Lafitte
03 de noviembre de 2020 / 18:32
Agorafobia 03 de noviembre de 2020 / 18:32
Lafitte
Taller 11 de noviembre de 2020 / 21:24
Jorge Oropeza
Respuesta 17 de noviembre de 2020 / 16:11
Lafitte
Taller 01 de diciembre de 2020 / 21:12
Jorge Oropeza
 

Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.