El discreto encanto de los secretios
Como reconocido hombre de negocios, serio y formal en sus tratos, era frecuente verlo en los eventos más importantes de la sociedad. En ese terreno, tan habitual, donde se movía con soltura, cometía sus atracos con destreza. Las joyas más finas y caras eran su debilidad. Terminadas las investigaciones, que jamás llegaron a él, las compañías aseguradoras indemnizaban a las víctimas, como corresponde. Tiempo después - lo razonable para evitar sospechas, concertaba una cita en cas ade los afectados. Durante la velad
Frío lento
19 de septiembre de 2020 / 00:59
19 de septiembre de 2020 / 00:59
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