Se ve envuelta de nuevo por la tormenta de pasiones y sentimientos encontrados cada vez que hablan de su rival. La envidia que siente por su fama se convierte poco después en compasión y lástima. Deseo y repudio en pugna constante la atormentan. Quiere ser tan célebre como ella, sin tener que ser sacrificada. No encuentra cómo conciliar ambos extremos. La otra oreja de Van Gogh imagina lo difícil que habrá sido ser amante de Luis XVI y se alegra de no haber estado en sus zapatos. Después de una pausa, prosigue con la lectura.
Murata
26 de April de 2020 / 02:12
La otra 26 de April de 2020 / 02:12
Murata
 

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