Mantiene sus ojos cerrados cuando un nuevo desconocido posa sus labios sobre la boca de ella. En el medio, la conocen como Ana, la levanta muertos. Está condenada a ser besada sin encontrar nunca a su gran amor, Todo a causa del hombre que la engañó. Ella era una de las tantas campesinas que emigró a París en busca de la “bonne vie” y de aquel lujo que pendía, como racimos, en cada escaparate de las tiendas. Y aunque él la colmó de todas esas atenciones, se deshizo de ella cuando supo del embarazo. Desesperada se arrojó a un río para evitar el deshonor. Pero aún después de muerta, su rostro siguió llamando la atención. Terminó de modelo para un maniquí para prácticas de resucitación.
Malvadisco
14 de July de 2019 / 04:55
El beso de la vida 14 de July de 2019 / 04:55
Malvadisco
 

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