Teo era un librero gordito, con tal amor por los libros que casi igualaba su pasión por comer. Tenía una tienda de libros muy sencilla pero con una maravilla: los libros nunca se acababan.

Al final de cada día, Teo se iba a su cuarto pequeño detrás de la tienda para cenar. Cuando amanecía, encontraba nuevos kilos en la báscula del baño y nuevos libros en los estantes. Cada libro era más misterioso y atractivo que el anterior. Pero algunos tenían conocimientos peligrosos, a los ojos de Teo. Había textos de magia negra, ideas filosóficas inquietantes y manuales de ingeniería imposible. Teo a veces los leía, incluso a veces los practicaba, antes de quemarlos en el fuego siempre encendido de su estufa. Estaba seguro de que su deber era proteger a la gente buena, y de paso le agregaba un delicioso tufo ahumado a la comida.

Gracias a este misterio, su tienda se hizo próspera. Sin importar cuán raro fuera su gusto, tenía algo para cada lector. Bueno, casi siempre. De manera peculiar, los de alma muy torcida ya no salían nunca más de la tienda después de entrar. Teo nunca pasó hambre.

Aunque la variedad de libros sorprendía a muchos, Teo guardaba sus secretos. A falta de una mejor mentira, decía que su sobrehumana corpulencia era el autor de tal prolijidad literaria.

Actualmente la tienda permanece cerrada, a la espera de su dueño que ha hecho “un viaje gastronómico de autodescubrimiento” según se lee en la nota que puso en la puerta. Su último y mejor libro se llama "Cómo cocinarse a sí mismo en la estufa". Aunque fue censurado en algunos países, tan grande es la obra que seguro Teo ganará un premio Nobel de Literatura cuando vuelva a aparecer.
Edakos
03 de May de 2023 / 19:44
Oda a la autocensura involuntaria de (Prome) Teo 03 de May de 2023 / 19:44
Edakos
Taller 11 de May de 2023 / 19:55
Jorge Oropeza
Comentario 17 de May de 2023 / 21:24
Edakos
 

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