Quejas en el aire

Tras enterarse de la muerte de Alfonsina Storni, Irene, angustiada, tomó un racimo mortal de barbitúricos y se metió a la bañera llena de espuma y de la frustración de haber nacido escritora en esta sociedad. Ahora, cuando amigos y familiares visitan su tumba, llevan botellas de agua y jabón y saturan el cementerio de burbujas. Irene creía que las burbujas eran recaditos dirigidos a Dios y que, al explotar, el Creador acusa de recibido.
Héctor
01 de abril de 2023 / 13:16
El candil que baja al subcosnciente 10 de marzo de 2023 / 21:11
Héctor
taller: final 23 de marzo de 2023 / 09:23
carlos bortoni
Bien, Carlos. Muchas gracias. 24 de marzo de 2023 / 09:31
Héctor
Ahí, no sé... 24 de marzo de 2023 / 09:35
Héctor
Taller... 27 de marzo de 2023 / 08:20
carlos bortoni
Versión definitiva (quité "patriarcal") 01 de abril de 2023 / 13:16
Héctor
 

Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.