Mientras el asesino observa desde el borde, un desconocido y yo caemos al abismo. Le pregunto su nombre, le doy el mío y nos deseamos suerte. Tal vez alguno sobreviva y sea testigo de la muerte del otro. Si no, este relato está condenado al fracaso.
Humo blanco
18 de agosto de 2022 / 11:58
En el aire 18 de agosto de 2022 / 11:58
Humo blanco
Taller 19 de agosto de 2022 / 09:05
Elisa A.
 

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