El doctor Frankenstein
Como había ocurrido con otras prótesis, pronto se acostumbraría a los nuevos ojos de visión nocturna y a las encías artificiales, de las que era posible remover los dientes para su limpieza o para sustituirlos, sin dolor, en caso de caries. Lo que no toleraba era el corazón mecánico que le implantaron, incapaz de sentir algo por Víctor, el hombre que la había vuelto inmortal al cabo de ochenta años de matrimonio.
Serpico
04 de junio de 2022 / 19:50
04 de junio de 2022 / 19:50
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