El ultimátum de Alejandro la obligaba a tomar una decisión complicada. O él o Tobías. Tras consultarlo con la almohada, a la mañana siguiente aceptó el divorcio. Era imposible renunciar a aquella grata compañía, a esa piel suave y a los románticos arrumacos y ronroneos de su gato.
Pingüino
04 de mayo de 2022 / 17:16
Ailurofobia 04 de mayo de 2022 / 17:16
Pingüino
Taller 09 de mayo de 2022 / 14:15
Marcial Fernández
En respuesta al taller 10 de mayo de 2022 / 20:22
Pingüino
Me gusta 12 de mayo de 2022 / 07:19
Marcial Fernández
 

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