Siete horas con cuarenta y nueve minutos y once segundos después de estar sentado en aquella silla... se le iluminó el rostro. Atado de pies y manos y cegado por aquella luz que le apuntaba directamente a los ojos... escucho que alguien preguntaba: "¿Listo para confesar?"
b.
09 de febrero de 2022 / 03:42
Revelaciones 09 de febrero de 2022 / 03:42
b.
taller 05 de marzo de 2022 / 17:14
Lucía
taller 05 de marzo de 2022 / 17:14
Lucía
 

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