Hola, ¿cómo estás? Ayer pregunté por ti, pero nadie me contestó. No te preocupes. Sé que estás muy ocupado en el trabajo. Lo entiendo, ¿sabes?, ya casi va llover,
¿te parece si nos vemos? Te juro que iremos a ver una de esas películas de acción que tanto te agradan y luego tal vez, me puedes invitar a un lindo restaurante. Si gustas, te estaré esperando en el patio trasero, perforando el mismo paraguas de siempre para que puedas volver, sólo como tú sabes: escurriéndote sobre mis mejillas.
José Álvarez
19 de May de 2017 / 18:39
Carta a Tláloc 19 de May de 2017 / 18:39
José Álvarez
 

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