La turba de gente lo acorraló en el edificio. Al grito de “Aquí está el monstruo”, se sumaron más exempleados con antorchas. No tenía escapatoria. Ni siquiera quiso dialogar con esas criaturas de caras embarnudadas con tinta y atravesadas las mejillas con pasadores de corbata. Desconectó sus circuitos de dolor que titilaron por última vez antes de apagarse. Fiel a su programación, el robot continuó realizando el cálculo de las liquidaciones. Podía trabajar por cien profesionales, justamente como ese número de contables y administradores despedidos la semana anterior que, en ese momento, le prendían fuego a la empresa.
Carabela
20 de diciembre de 2021 / 06:26
Eficiencia 20 de diciembre de 2021 / 06:26
Carabela
COMENTARIO : 21 de diciembre de 2021 / 09:12
El último Abencerraje
La sustitución 27 de diciembre de 2021 / 16:43
Carabela
Aclaración 27 de diciembre de 2021 / 16:51
Carabela
Es tan plano como el anterior. 28 de diciembre de 2021 / 09:12
El último Abencerraje
Y qué tal... 28 de diciembre de 2021 / 13:26
Carabela
Bien 28 de diciembre de 2021 / 15:55
El último Abencerraje
Final 29 de diciembre de 2021 / 18:18
Carabela
GRACIAS 29 de diciembre de 2021 / 21:56
El último Abencerraje
 

Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.