A mi mamá, que siempre fue sentimental, le costó mucho trabajo decidirse a hacer las cosas. Es que mi papá le pegaba mucho, tanto que a veces parecía un oso panda, porque sus ojos se mantenían morados por días, después de cada paliza. Por fin un día se resolvió y fue a hablar con un abogado. El licenciado le explicó a mi madre todos los detalles legales y ella aceptó todas sus condiciones. Le notificaron a mi padre la demanda de divorcio y esto lo hizo enfurecer de tal forma que casi mata a mi madre.
—Si te intentas divorciar de mi te mato —la amenazó mi padre.
Ella tuvo que reconsiderar lo de la separación. Una cucharadita de ese polvito blanco para matar ratas fue todo lo que necesito para enviudar.
Black Dot
08 de September de 2021 / 14:02
Cambio de estrategia 08 de September de 2021 / 14:02
Black Dot
Taller, seleccionada. 09 de September de 2021 / 05:49
Tequila
 

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