Cada vez que despertaba se veía encerrada en ese estrecho y asfixiante claustro que el destino le tenía deparado: el matrimonio y el protocolo real. Mientras pudo, prolongó sus sueños de libertad tanto como fue posible. Habría deseado que el príncipe se perdiera en el bosque y jamás la encontrara.
Pitágoras
01 de julio de 2021 / 18:10
La bella durmiente 01 de julio de 2021 / 18:10
Pitágoras
Taller 05 de julio de 2021 / 05:14
Carmen Simón
 

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