Cuando el ejército descubrió lo útiles que pueden ser los árboles en esta región; lo alto y fuerte que llegan a crecer, la manera en que sus hojas y los troncos acallan los gemidos, cambiaron su apreciación por ellos. Ahora ya no cavan fosas clandestinas. Cuelgan a los inconformes de las ramas más gruesas y los abandonan. Frutos que nunca se llegan a madurar y solo vuelven a tocar el suelo cuando se han podrido como sus reclamos.
Black Dot
10 de febrero de 2021 / 12:02
Huasteca Hidalguense 10 de febrero de 2021 / 12:02
Black Dot
Idea interesante 15 de febrero de 2021 / 23:50
Tomás del Rey
 

Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.