El cadáver, amordazado y con mutilaciones, fue encontrado bajo los pies del viejo fresno. Después de exhumarlo y practicarle la autopsia de rigor, recibió cristiana sepultura. No fue preciso investigar demasiado para hallar al culpable, quien fue aprehendido y sometido a juicio. En consecuencia, el árbol fue trasplantado al patio central, condenado a prisión perpetua por secuestro, tortura y asesinato.
Pitágoras
06 de febrero de 2021 / 00:23
Impulso 05 de febrero de 2021 / 22:37
La ausente
Acto criminal 06 de febrero de 2021 / 00:23
Pitágoras
Perdón, esto no va aquí 06 de febrero de 2021 / 00:24
Pitágoras
 

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