Los pasos de los captores resonaron por el pasillo mientras se aproximaban. Al llegar frente a la habitación donde estaba se escuchó que amartillaban sus armas. La puerta se abrió y apuntaron al interior. La prisionera no alcanzó a escuchar la descarga asesina. Había preferido suicidarse antes de que llegaran. Unas gotas de su propia sangre bastaron para que muriera envenenada.
Simbad
21 de enero de 2021 / 00:43
El secuestro de la realidad 21 de enero de 2021 / 00:43
Simbad
Taller Paola Tena (sustituyendo) 24 de enero de 2021 / 08:45
Paola Tena
Respuesta 25 de enero de 2021 / 12:50
Simbad
COMENTARIO DEL TALLER II 26 de enero de 2021 / 05:16
Paola Tena
 

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