Mientras desvelaba la escultura que recién había terminado, Menofanto elevó los ojos al cielo y dijo:
–Agradezco a los dioses haberme dado el don para descubrir la cáscara y a los hombres por el cincel y el martillo que me permitieron quitarla y desnudar la piedra. Afrodita, como diosa que es, ha estado ahí desde siempre.
Pseudónimo
13 de agosto de 2020 / 12:01
Sinceridad 13 de agosto de 2020 / 12:01
Pseudónimo
Taller 17 de agosto de 2020 / 13:02
Laura Elisa Vizcaíno
Respuesta al taller 17 de agosto de 2020 / 17:19
Pseudónimo
Pseudónimo 23 de agosto de 2020 / 14:18
Laura Elisa Vizcaíno
 

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