Entre bromas
Tenía la costumbre de jugar bromas pesadas. La última vez que lo hizo, se alejó hasta una barranca cercana y tras revolcarse en la tierra, vertió pintura roja en su cabeza, llamó por el teléfono móvil pidiendo ayuda a sus amigos y tomó un somnífero para fingir estar muerto. Al encontrarlo y percatarse de sus estado, procedieron según lo que exigían las circunstancias. Luego de rezar un Padre Nuestro, recibió cristiana sepultura.
Frío lento
13 de septiembre de 2020 / 02:55
13 de septiembre de 2020 / 02:55
Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.
