De perfil, ante la cámara.

“Atrás ni para tomar impulso, decía siempre; alegre, activa. Sus sueños eran grandes”.

Corte.

Ahora, frente a la cámara, con la cabeza baja.

“Pero entonces conoció a Carlos y éste desgraciado la fue minando tan sutilmente que ni ella misma se daba cuenta. Luego… la dejó, sumida en el alcohol, las drogas y la desesperación”.

Corte.

Misma posición. Llorando con impotencia.

“Se marchitó ante mis ojos hasta volver a ser como una semilla; pero infértil. Muerta ya”.

Corte.

Mira de frente a la cámara sin lágrimas ya. Con aire decidido.

“Soy su madre. Tengo una .45 en mi bolso y la nueva dirección de Carlos”.

Fin de grabación.
Una escribidora
06 de Julio 2018 / 19:06

Por derecho 06 de Julio 2018 / 19:06
Una escribidora
         Comentario11 de Julio 2018 / 04:57
         Daniela Truman
                  Gracias11 de Julio 2018 / 20:07
                  Una escribidora

 

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