Qué guapo, deseé que no se parara, pero lo hizo, noté como el rubor ascendió de mis entresijos e inundó mi cara.
Tiró con fuerza de mi mano y me llevó al centro de la habitación, otras parejas bailaban más o menos apretadas.
Mi vecina me había avisado, los codos por dentro, son unos aprovechados, lo conseguí, pero el esfuerzo era colosal, se movía con agilidad intentando esquivar mis brazos y por otro lado proyectaba la cadera hacia delante pegándose a mí. Noté como algo duro que restregaba en mi cintura, como si tuviera un palo en el bolsillo.
Rompimos a sudar, los dos vasos de ponche se me subieron de golpe a la cabeza, Adamo sonaba en el pick up, sus manos en mi cintura, sus labios en mi cuello y me besó.
Cambian el vinilo y ponen un LP de los Beatles, se apaga la luz y mis resistencias dejaron de existir, me llevó al cuarto de la plancha y sobre un fleje de ropa limpia me desvirgó. Me eché a llorar en silencio, se fue y no le volví a ver.
Le puse a mi hija, Michelle.
SARGENTO PIMIENTA
01 de Septiembre 2017 / 12:30

MI PRIMER GUATEQUE 01 de Septiembre 2017 / 12:30
SARGENTO PIMIENTA
         Taller02 de Septiembre 2017 / 06:35
         Elisa A.

 

Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.