Acostada en la cama, Leda planeaba cómo decirle a Zeus que sería padre dentro de 38 días. Durante la noche, la había poseído metamorfoseado en un cisne y ahora el dios en su forma humana le preparaba el desayuno en la cocina. Saliendo de su embelesamiento, Leda escupió el manjar ofrecido por el dios: en el plato se aglutinaban sus hijos no empollados listos en una tortilla de huevo.
Malvadisco
12 de Agosto 2017 / 23:43

Polluelos 12 de Agosto 2017 / 23:43
Malvadisco

 

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