Epígrafe:
“…me tiré sobre aquella corona de frescas y llamativas rosas, y ansioso de ver realizarse la promesa, las tragué de un bocado. No salí defraudado por la celestial promesa: al punto se esfumaron las horribles apariencias de animal que me envolvían”.
LUCIO APULEYO. El asno de oro, 11, 14- 18. Traducción L. Rubio Fernández.

Llegó a la orilla. Las piedras planas donde lavaba permanecían. EL borrico pardo comía con prisa. Mientras la aguzanieves descargaba la ropa, quitaba el fuste, y amarraba la soga a un árbol, el cuadrúpedo mascaba abstraído; se dejaba hacer.

Ella se quitó la ropa. Quedó en enagua, y pantaletas holgadas. Se hincó, lavó el mástil del pollino que reiterado comía mientras la moronga iba en aumento.
—No me la des toda, me matarías –advirtió, mientras procuraba dejarle pulcro–, ya estás listo. Veo que te das golpes de panza.
La mozuela fue adelante de su montura y, a gatas, se deshizo de sus bragas, asegurandose de que nadie los viera. Las tetas grandes colgaban hambrientas; los pezones, duros.
—Ahora Dorado, ven –dijo al colocarse el pelo a un lado del cuello; le jaló el bozal mientras una lengua lamía las comisuras de sus nalgas– Ya, much, much, much... No vayas a andarlo roznando.

Llena de jugos, con un desmayo perdió el conocimiento. Recibió lo que tanto anhelaba sin notar que la medida no era la esperada. Luego del disfrute cayó a ciegas sobre la enagua y la hierba por minutos eternos.

Abrió los ojos y vió a su sobrino al pie del mango. Se vestía: al terminar, tomó la senda hacia la colina.
Testigo de cargo
11 de Agosto 2017 / 10:37

EL ASNO DE ORO 11 de Agosto 2017 / 10:37
Testigo de cargo
         Viene del día Primero de agosto, 2017 de Testigo.11 de Agosto 2017 / 11:37
         Testigo de cargo
         Re: Taller14 de Agosto 2017 / 17:45
         carlos bortoni

 

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