En nuestra ciudad llueve durante todo el año, por eso no es de extrañar que una de las profesiones más prósperas fuera la de paragüero. Y digo fuera, porque desde que doña Gertrudis entrara al negocio, todos nos hemos visto forzados a bajar las persianas. Es que no hay manera de competir contra sus paraguas con arcoíris incluido.
Sinsajo
02 de Mayo 2017 / 20:45

Capitalismo salvaje 02 de Mayo 2017 / 20:45
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         SELECCIÓN 2 DE MAYO DE 2017 Capitalismo salvaje / Sinsajo04 de Mayo 2017 / 10:44
         José Luis Velarde

 

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